Caso clínico de hemimelia peroneal tipo 1B tratado con múltiples cirugías reconstructivas y alargamiento tibial mediante técnica de Ilizarov, logrando función plantar completa sin amputación.
La hemimelia peroneal es una malformación congénita poco frecuente caracterizada por la ausencia parcial o total del peroné. Se considera la deficiencia congénita más común de los huesos largos, con una incidencia aproximada de siete por cada millón de nacidos vivos. Esta condición puede asociarse a otras anomalías como acortamiento del miembro, hipoplasia femoral, deformidades angulares y ausencia de dedos.
La hemimelia peroneal se define como la ausencia total o parcial del peroné en el miembro inferior.
Según la clasificación de Achterman y Kalamchi, se distinguen dos tipos principales:
Paciente masculino de 11 años de edad, que consulta desde los 5 años por acortamiento del miembro inferior izquierdo y ausencia del cuarto y quinto dedo del pie.
Durante el examen físico se evidenció marcha independiente, acortamiento de 5 cm en la pierna izquierda, pie con tres dedos y tobillo en valgo.
La tomografía computarizada reveló una malformación congénita del tarso y ausencia de estructuras óseas correspondientes al cuarto y quinto metatarsiano.
El diagnóstico final fue hemimelia peroneal subtipo 1B.
El tratamiento incluyó múltiples intervenciones escalonadas, orientadas a preservar la funcionalidad del pie y lograr la igualación de la longitud de los miembros:
Tras conseguir un pie plantígrado funcional, el paciente logró una bipedestación estable y deambulación independiente. El proceso de alargamiento óseo mediante la técnica de Ilizarov permitió una corrección efectiva del acortamiento y la deformidad angular.
La evolución ha sido satisfactoria, con adecuado alineamiento tibial y función articular preservada.
Históricamente, muchos autores recomiendan la amputación como tratamiento estándar, especialmente en los casos severos (Tipo II). Sin embargo, este caso demuestra que, con un abordaje quirúrgico progresivo y técnicas reconstructivas modernas, es posible conservar un pie funcional y evitar la amputación.
El éxito radica en una correcta selección del paciente, planificación quirúrgica cuidadosa y seguimiento estrecho durante el crecimiento.



Es una malformación congénita en la que falta total o parcialmente el peroné, provocando acortamiento y deformidad del miembro inferior.
El tratamiento depende del grado de afectación. En casos leves puede emplearse alargamiento óseo y corrección del pie; en casos severos, se considera la amputación.
El paciente logró deambulación independiente y función plantar estable gracias al alargamiento tibial mediante técnica Ilizarov.

